Etapas de una sesión de sex coaching
¿Cuáles son las etapas de una sesión de Sex Coaching?
Hola, bienvenido a Academia de Coaching en Sexualidad. En este artículo exploraremos cuáles son las etapas de una sesión de Sex Coaching, cómo se desarrolla cada una y de qué manera el Sex Coach puede organizar la conversación para facilitar la reflexión, el aprendizaje y la construcción de acciones relacionadas con los objetivos del coachee.
Una sesión de Sex Coaching es un encuentro profesional que utiliza la metodología y las herramientas del coaching para trabajar objetivos relacionados con la sexualidad.
Aunque cada sesión tiene características particulares, podemos identificar siete etapas que permiten organizar la conversación:
Apertura → Acuerdo y objetivo → Exploración → Reflexión y toma de conciencia → Posibilidades y recursos → Elección y acción → Cierre.
Estas etapas constituyen una guía flexible que se adapta al objetivo y a las necesidades del coachee.
1. Apertura de la sesión.
La apertura es el momento inicial del encuentro. El Sex Coach recibe al coachee y facilita las condiciones necesarias para comenzar la conversación.
Puede utilizar preguntas como:
● ¿Cómo llegas a nuestra sesión de hoy?
● ¿Qué te gustaría compartir antes de comenzar?
● ¿Hay algo importante que necesitemos considerar?
En una primera sesión, este momento puede incluir la presentación del marco de trabajo y los acuerdos iniciales. En sesiones posteriores, puede recuperarse brevemente lo trabajado anteriormente.
2. Acuerdo y objetivo de la sesión.
En esta etapa, el Sex Coach acompaña al coachee a definir qué desea trabajar durante el encuentro.
Puede preguntar:
● ¿Qué te gustaría trabajar hoy?
● ¿Qué deseas obtener de esta sesión?
● ¿Qué sería importante haber clarificado al finalizar?
Es importante diferenciar el objetivo general del proceso del objetivo particular de cada sesión.
Objetivo del proceso: Mejorar la comunicación de las necesidades personales.
Objetivo de la sesión: Identificar qué dificulta expresar una necesidad específica.
Esta distinción permite mantener un propósito claro durante la conversación.
3. Exploración de la situación.
Una vez establecido el objetivo, comienza la exploración.
El Sex Coach acompaña al coachee a describir su situación actual, identificar elementos relevantes y comprender aquello que desea trabajar.
Puede preguntar:
● ¿Qué está ocurriendo actualmente?
● ¿Cómo estás viviendo esta situación?
● ¿Qué has intentado hasta ahora?
● ¿Qué es importante para ti?
Durante esta etapa pueden explorarse creencias, expectativas, necesidades y diferentes interpretaciones.
También puede resultar útil distinguir entre los hechos y los significados que la persona atribuye a lo sucedido.
4. Reflexión y toma de conciencia.
A medida que avanza la conversación, el coachee puede reconocer aspectos que anteriormente no había considerado.
Por ejemplo, puede expresar:
«Me doy cuenta de que espero que la otra persona comprenda lo que necesito sin que yo lo comunique».
El Sex Coach puede preguntar:
● ¿Qué cambia para ti al reconocer esto?
● ¿Cómo influye esa expectativa en tu manera de comunicarte?
● ¿Qué estás comprendiendo acerca de ti?
La toma de conciencia puede aparecer en diferentes momentos de la sesión. El profesional acompaña estos descubrimientos y facilita que el coachee reconozca su significado.
5. Exploración de posibilidades y recursos.
En esta etapa, el coachee comienza a considerar alternativas y reconocer los recursos disponibles para avanzar hacia su objetivo.
El Sex Coach puede preguntar:
● ¿Qué opciones reconoces ahora?
● ¿Qué podrías hacer de manera diferente?
● ¿Con qué recursos cuentas?
● ¿Qué experiencias anteriores podrían ayudarte?
Por ejemplo, una persona que desea comunicar una necesidad puede considerar preparar sus ideas, elegir un momento adecuado o comenzar expresando aquello que considera más importante.
El propósito es ampliar las posibilidades antes de tomar una decisión.
6. Elección y construcción de acciones.
Después de explorar diferentes alternativas, el coachee elige qué desea hacer.
El Sex Coach facilita que esa elección se convierta en una acción concreta, realista y relacionada con el objetivo.
Por ejemplo:
Aprendizaje: «Reconozco que necesito organizar mis ideas antes de expresar una necesidad».
Elección: «Quiero prepararme para tener esa conversación».
Acción: «Voy a escribir los puntos principales que deseo comunicar y elegir un momento adecuado para conversar».
El profesional puede preguntar:
«¿Cuál será tu próximo paso?».
«¿Cuándo te gustaría realizarlo?».
«¿Qué necesitas para llevarlo adelante?».
También puede acordarse una actividad de observación o reflexión cuando resulte más apropiada que una acción inmediata.
7. Cierre de la sesión.
El cierre permite integrar lo trabajado durante el encuentro y reconocer los principales aprendizajes.
El Sex Coach puede preguntar:
● ¿Qué te llevas de esta sesión?
● ¿Qué descubrimiento consideras más importante?
● ¿Qué has decidido hacer?
También puede retomarse el objetivo inicial para identificar qué claridad obtuvo el coachee y qué aspectos desea continuar trabajando.
Cuando se han establecido acciones, estas pueden recuperarse en un encuentro posterior.
Ejemplo práctico de las siete etapas
Imaginemos que una persona desea trabajar una dificultad relacionada con la comunicación de sus necesidades.
1. Apertura.
Sex Coach: «¿Cómo llegas a nuestra sesión de hoy?».
Coachee: «He estado pensando en una conversación que necesito tener».
2. Acuerdo y objetivo.
Sex Coach: «¿Qué te gustaría trabajar respecto de esa conversación?».
Coachee: «Quiero comprender por qué la sigo postergando».
3. Exploración.
Sex Coach: «¿Qué ocurre cuando piensas en tenerla?».
Coachee: «Imagino que la otra persona puede interpretar mal lo que quiero expresar».
4. Reflexión y toma de conciencia.
Sex Coach: «¿Qué estás reconociendo acerca de esa preocupación?».
Coachee: «Me doy cuenta de que estoy anticipando una respuesta sin saber qué ocurrirá».
5. Posibilidades y recursos.
Sex Coach: «¿Qué alternativas puedes considerar ahora?».
Coachee: «Puedo preparar mis ideas y buscar un momento adecuado».
6. Elección y acción.
Sex Coach: «¿Qué decides hacer?».
Coachee: «Voy a escribir lo que necesito expresar y preparar la conversación».
7. Cierre.
Sex Coach: «¿Qué te llevas de esta sesión?».
Coachee: «Comprendí que puedo prepararme para comunicarme con mayor claridad».
Este ejemplo muestra cómo las etapas pueden conectarse para facilitar una conversación orientada hacia un objetivo.
Una estructura flexible para cada sesión
Las siete etapas ofrecen una referencia para organizar el encuentro, pero su desarrollo no tiene que seguir siempre un orden rígido.
En una primera sesión puede dedicarse más tiempo a los acuerdos y objetivos. En una sesión de seguimiento pueden revisarse acciones y aprendizajes anteriores. En una sesión de cierre de proceso puede profundizarse en los resultados y aprendizajes alcanzados.
La estructura permite mantener el propósito de la sesión, mientras que la flexibilidad facilita acompañar aquello que surge durante la conversación.
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